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jueves, 28 de abril de 2011

De vuelta en la Laguna Negra

Volver a la Laguna Negra nos produce la misma sensación que volver al pueblo: sí, hay cosas que están bien, pero en realidad no hay mucho que hacer ni ver...

De vuelta en el centro de investigaciones lo primero que hemos constatado es que los autóctonos parecen creer que el verano ya ha llegado y llenan las calles con vestimentas ligeras. Lo cierto es que el cielo está azul y luminoso, y la temperatura es agradable, pero el viento sigue siendo fresco.
La gestión de la crisis por parte de la población no deja de ser desconcertante, y es que un día entre semana a las tres de la tarde todo el mundo parece estar en el exterior consumiendo; ¿es que nadie estudia o trabaja? Y de ser así, ¿de dónde obtienen los recursos?

En cuanto al tiempo pasado en tierra patria, creemos haber cumplido todos los objetivos: disfrutar mucho de Rúnicos, ver a la familia y a un montón de amigos, satisfacer necesidades gastronómicas, adquirir material friki...

Ahora toca volver a las investigaciones, de las cuales seguiremos informando.

sábado, 9 de abril de 2011

Día de San Patricio

He aquí algunos documentos gráficos relativos a la festividad de San Patricio.
Como en toda celebración, los lugareños consumen ingentes cantidades de alcohol, costumbre que imitan todos aquellos que desde diversas partes del mundo se acercan hasta la Laguna Negra. No deja de ser curioso, primero, que se conmemore de esta manera la muerte de una persona, y segundo, que la persona en cuestión fuese escocesa y esté considerada como la introductora de la religión cristiana en la isla. Y cuando se ve a la fauna autóctona en plena acción, todo parece tener menos sentido todavía.
Evidentemente, todo esto pasa factura al medio ambiente.
Entre la maraña gorros y medias verdes, pelucas pelirrojas, tréboles y leprechauns, también conseguimos descubrir a una especie folclórica:
Y a esto se resume el día de San Patricio... que no la noche: a las dos de la madrugada decidimos hacer una incursión para medir los niveles etílicos y de falta de decoro de la fauna, y fue toda una sorpresa descubrir las calles desiertas.

sábado, 26 de febrero de 2011

Los habitantes de la Laguna Negra buscan nuevo líder

Hoy los habitantes de la Laguna Negra intentan elegir nuevos dirigentes a través de su sistema de votación del "No. 1", número éste que podemos encontrar en todos los carteles electorales.
Hemos de decir que la campaña publicitaria a pie de calle es bastante discreta en cuanto a profusión, aunque no tanto en cuanto a soporte, definitivamente poco estéticos e incluso horteras. Veamos un par de ejemplos:

Los discretos carteles que se encuentran en los postes a los lados de las carreteras (en la Laguna están prohibidos los carteles murales) son todos del mismo formato en lo que a tamaño se refiere, y de diseño casi idéntico. Solo hemos podido descubrir a una candidata femenina entre todos ellos.

Dada la crisis económica que ha sacudido a todo el país, los autóctonos parecen bastante dispuestos a participar (se estima que en un 70%) y echar del poder a quienes llevan gobernando 14 años, el Fianna Fail. Por lo que hemos podido averiguar, los sustitutos probables parecen ser el Fine Gael. En un par de días esperamos poder proporcionar datos más exactos.

ACTUALIZACIÓN 27 DE FEBRERO DE 2011

Como se veía venir, el Fine Gael (partido demócrata-cristiano) ha vencido al Fianna Fail (partido republicano) por una gran diferencia. Toda la información está registrada aquí.

jueves, 24 de febrero de 2011

De los problemas de abastecimiento

Creo que por todos es conocido el hecho de que estas islas no destacan por su gastronomía. Se podría achacar a una posible falta de variedad de recursos y, por qué no, a la vagancia de los autóctonos. Aunque tal vez sea simplemente que los destilados etílicos cumplen con sus necesidades alimentarias.

Sea como sea, este déficit nos plantea serias dificultades a la hora de proveernos de determinados ingredientes, algunos básicos, como la sal marina. Siendo la Laguna Negra una ínsula, lo lógico sería que este ingrediente abundase, pero no es así, así como tampoco es fácil encontrar pescado fresco. Afortunadamente, en la Laguna hay una colonia de exploradores chinos, que son quienes nos proveen de pescado fresco (muy fresco) y legumbres, así como de una ingente cantidad de especias y salsas, algo por lo cual les estamos inmensamente agradecidos. Y es ocioso mencionar el placer que nos proporciona su variedad de platos asiáticos.

Otro problema es el cacao. Si alguien se aventura en la Laguna Negra, verá decenas de locales anunciando "hot chocolate". No os dejéis engañar, no es más que un rancio sucedáneo de Cola-Cao. Aquí un buen cacao soluble es difícil de encontrar, y chocolate a la taza o tabletas de chocolate de repostería, una quimera. Si a la vuelta he perdido mano con mis famosos brownies, espero que sepáis perdonarme.

La típica salsa de tomate frito Orlando, Solís, etc. no existe tampoco por estos lares. Todas las salsas de tomate vienen excesivamente condimentadas o son meros concentrados de tomate. Menos mal que Lidl nos proporciona un producto asimilable. Gracias a Lidl también podemos tener aceite de oliva y vinagre; vinagre, sí, porque aquí todo se aliña con "dressings", es decir, salsas ya preparadas.

La ausencia de embutidos era de esperar, aunque hemos de decir que tienen una morcilla (black pudding) muy rica y la carne de vacuno es buena y nada cara. Lo que nos sorprendió fue encontrar una cosa que llamaban "chorizo" pero que está mezclado con salami, sabor dominante del producto en cuestión. También se echa en falta pan de verdad para acompañar la carne y mojar salsas. Las alternativas son pan de molde y panecillos precocinados.
>Pero no todo va a ser malo. La leche, por ejemplo, es muy buena; las chocolatinas son muy baratas y, entre ellas, está la chocolatina definitiva: los "nibbles" de la marca Cadbury, unos botoncillos de chocolate con leche rellenos de fundente caramelo.

Y, evidentemente, en cualquier pub podréis disfrutar de una media de siete cañeros diferentes y uno de sidra.

viernes, 11 de febrero de 2011

Internet: un ente cuasi desconocido

Sabíamos que la Laguna Negra nos depararía numerosas sorpresas, unas buenas y otras malas, pero nada podía prepararnos para el gran desconocimiento por parte de los autóctonos de ese ser universal llamado "Internet". Esto ha provocado que nos haya llevado dos meses poder conectar el asentamiento con el mundo exterior.

El primer aspecto preocupante de este asunto es el hecho de que a los encargados locales de difundir internet no les interese lo más mínimo cumplir con su labor. Hicimos varios intentos de acercamiento y de confraternización para intentar que lo compartiesen con nosotros, pero nos ignoraron de la forma más cruel. Mientras seguíamos buscando a alguien que estuviese dispuesto a negociar con nosotros, nos fuimos dando cuenta de que el comportamiento de internet en la Laguna Negra difería del que conocíamos. Aquí no solamente hay que lidiar con su velocidad de descarga (investigaciones sitúan al lugar en el 61 puesto del ranking mundial, frente al 38 de España), sino que tienen al pobre ser limitado en sus cantidades de descarga. Un triste ejemplo es el de un proveedor que se atrevía a afirmar que 15Gb al mes eran algo próximo a la descarga ilimitada... Lo peor de todo es el precio que se cobra por tan triste uso, sin olvidar el costo adicional de dar de alta y mantener una línea fija.

De modo que íbamos recorriendo la Laguna en busca de una solución y desesperando hasta que un buen día nos colaron un papel por la puerta del refugio y pensamos que quizás habíamos encontrado el final a nuestras penurias. Un sistema 4G (= ahorro de la línea) con descarga ilimitada a una velocidad de (hasta) 7Mb por un precio asumible. Y así fue como establecimos contacto y contratamos el servicio. Sin embargo, nuestros problemas estaban lejos de haber terminado.

Tras una gestión bastante ágil, se pusieron en contacto con nosotros para hacernos entrega del equipo de conexión. Cuál no sería nuestra sorpresa cuando el autóctono encargado de la transacción nos llamó para decir que no conseguía encontrar la ubicación del asentamiento puesto que no aparecía en "su" mapa. A pesar de que el asentamiento se encuentre en un lugar céntrico de la Laguna y de las explicaciones proporcionadas, el emisario no solo no llegó sino que tampoco volvió a ponerse en contacto con nosotros. Envalentonados [y cabreados] por nuestro mayor conocimiento del medio de la Laguna Negra, presentamos un par de reclamaciones y la respuesta cuatro días después fue como sigue:

"Hi Nuria,
This is actually out for delivery in the van at the moment so you should have it any day! Apologies for the delay.
Kind regards"

Esto se hizo realidad cuatro días más tarde.
¡Y por fin teníamos internet -ilimitado- en casa! ... Escasas 24 horas de máxima felicidad hasta comprobar que la velocidad de descarga rara vez alcanza los 3Mb de velocidad. Ahora nos dedicamos a testear la conexión cada 2 o 3 horas en pos de hacer un seguimiento de varios días con una gráfica de la patética conexión que tenemos y poder empezar a mandar mensajes reclamando nuestra conexión de 7Mb... y si no, pues... mataremos a alguien.

lunes, 17 de enero de 2011

La Realidad Simétrica

Una de las primeras cosas que constatamos nada más llegar a la Laguna Negra fue el desplazamiento de los Polos, que es lo que provocaba lo que nosotros denominamos “Realidad Simétrica”. Esto hace que muchas cosas funcionen de maneras simétricas a la realidad o ligeramente diferentes. Unas son fácilmente perceptibles (coches que te atropellan viniendo por otro lado); otras, menos (llaves que giran en dirección opuesta).

Estudiando este fenómeno durante unos días logramos descubrir la posición de uno de los polos. La verdad, fue sin querer y nos quedamos ojipláticos. Todo empezaba ahí, en ese mismo lugar, la divergencia de sentidos y las complicaciones para cualquier cosa. No sabíamos cómo los habitantes de la Laguna Negra eran capaces de moverse por ahí sin provocar accidentes, suponemos que la fuerza de la costumbre.
Para una mayor comprensión, pondremos unos cuantos ejemplos más de cosas que se han visto afectadas por la Realidad Simétrica:
Las escaleras mecánicas funcionan acorde a los sentidos de los vehículos, al revés.
Los autóctonos no tiran basura en la calle; sin embargo, durante las exploraciones encontramos continuamente piezas de vestuario por ahí tiradas (guantes, chaquetas, bufandas, zapatos…).
Muchas calles están divididas en “upper”/”low” (parte alta/parte baja), no coincidiendo estos términos con el norte y el sur, sino con su posición en relación con el río Liffey, que sirve de eje central.
Los lomos de los libros están al revés también, lo cual consideramos que es más cómodo.
Las palomas son extrañamente monstruosas, pero aún no sabemos si es debido a la Realidad Simétrica, a que siguen la dieta irlandesa* o a que tienen que rivalizar con gaviotas y cuervos. Creemos que se ven afectadas por los polos porque no se balancean de adelante hacia atrás, sino de lado a lado, como las abuelas.
El ciclo solar también se ve afectado por la cercanía del Polo y esto hace que los días sean muy cortos. Los autóctonos se han adaptado bien, abriendo la mayoría de comercios a las 10 am y cerrando a las 5 pm. ¡Y paran para comer! Todavía no nos explicamos cómo la jornada laboral es de 42 horas semanales, tendrá algo que ver con la fluctuación temporal que también padece la Laguna Negra.
Esta extraña polaridad les debe de impedir a los autóctonos navegar por estas aguas y en consecuencia pescar, ya que a pesar de vivir en una isla en ningún lugar se vende pescado fresco (excepción de los supermercados chinos) y esto complica el evitar la destructiva dieta irlandesa*.

A día de hoy todavía estamos intentando acostumbrarnos a esta Realidad Simétrica tratando de sobrevivir a estos contratiempos, que podrían causarnos la muerte si no tenemos cuidado. Además, seguimos con la búsqueda del segundo Polo.

*Dieta irlandesa: Compuesta por chocolatinas a 60 céntimos, comida rápida (Subways y Mc Donalds), carne de cerdo baratísima y litros y litros de cerveza.

domingo, 5 de diciembre de 2010

De vuelta a la Laguna Negra

Tras la primera toma de contacto con la Laguna Negra volvimos en busca de los fondos necesarios para financiar nuestra investigación así como del resto de nuestros pertrechos. En relación con estos últimos, ahora que sabemos cómo es la Laguna Negra, garantizamos alojamiento a cambio de recursos para la supervivencia.

Lista provisional:
Tomate Orlando
Aceite de oliva
Legumbres
Sal gorda
Jamón serrano (y otros embutidos)
Gel de ducha de litro (La Toja para Raziel, Revlon o NB para Nuria)

El viaje de vuelta al refugio comenzó el 1 de diciembre a las 4:30 am. Siguió una hora y media de incómodo silencio, únicamente truncado por cierta emisora de radio con pinceladas fachas. A continuación ofrecimos entre plegarias nuestro equipaje a la diosa fortuna Iberia. En Madrid matamos las cuatro horas de espera durmiendo en bancos de cafetería, culturizándonos con El jueves e ingiriendo un segundo desayuno Hobbit a base de bollería industrial. Por fin en la Laguna Negra vimos con estupor que estaba cubierta por un manto de nieve*, a consecuencia de lo cual el transporte local tenía serias dificultades en el desplazamiento; tantas que no pudo llegar a su destino y tuvimos que arrastrar durante media hora** nuestro equipaje sobre aceras resbaladizas de hielo. Pero tras 14 horas, aquí estábamos otra vez, en el refugio. Y cuál fue nuestra sorpresa al comprobar que los Italorrumanos no eran una especie nómada.

Tras una noche de descanso nos dispusimos a la búsqueda de un lugar donde asentar nuestro centro de investigaciones definitivo. Habiendo delimitado ya la Laguna Negra por zonas no nos fue difícil comenzar la búsqueda. Lo que si fue difícil fue conseguir que los nativos nos enseñaran los posibles lugares de asentamiento del centro de investigación, ya que unos no aparecían, otros se perdían y otros no querían.
Entre los candidatos a centro de investigaciones observamos construcciones extrañas como puertas de salón a pie de calle (con 20 cm de nieve*), bajos sin intimidad, casas liliputienses…
Finalmente creemos haber encontrado un sitio donde instalarnos, pero aún debemos fumar la pipa de la concordia con el jefe de la tribu que lo habita y sobornarle, por supuesto.

*Modo Raziel: sustitúyase la palabra nieve por “mierda blanca”.
** Recordemos que el tiempo pasa de forma diferente aquí en la Laguna Negra.

domingo, 24 de octubre de 2010

El medio

Al llegar a la Laguna Negra, en nuestro primer contacto con "el medio", recordamos una cita que oímos repetidas veces antes de venir a estas lejanas tierras:

"¡Qué bonita es la Laguna Negra!"

Este es un dicho muy común entre los que alguna vez vinieron a estas tierras y que nos vemos en la obligación de negar. Bonita, bonita, lo que se dice bonita... no es. Sin embargo hay algún amigo científico (Doctor Savo) que sí le vería su encanto Steampunk: edificios antiguos, grandes superficies y soportes metálicos, puentes antaño levadizos y una pequeña "Metrópolis" central.
Zonas como la portuaria obrera se ven construir pisazos en medio de fábricas abandonadas y de casa unifamiliares de ladrillo de la época de la revolución industrial, entorno aprovechado por el nativo común para exponer sus mejores galas de chándal y/o leopardo*. Esto hace que no se pueda hacer una valoración real de la propiedad en cuestión.

Dado el clima de la zona, un tema que corroe nuestra alma (congelada) es la ausencia de persianas o contraventanas en cualquier tipo de edificio, aunque constatamos la presencia de un único edificio** que poseía estos desconocidos artilugios de protección. Otro aspecto a conocer de las construcciones es que no proporcionan resguardo contra la lluvia al ser completamente cúbicos.

Sin embargo la auténtica inseguridad se la encuentra uno al intentar cruzar una calle: primero, no hay pasos de cebra; segundo, la "realidad simétrica"*** de la Laguna hace que no sepas a dónde mirar antes de cruzar, entre otros efectos; tercero, la máxima "donde fueres haz lo que vieres" no es prudente aplicarla en estas regiones ya que los transeúntes se lanzan a la carretera por cualquier lugar permitiéndose incluso increpar a los conductores; cuarto, otra opción es cruzar en los semáforos (sin pasos de cebra) previa pulsación de un enorme e inutil botón, pero habrá que tener en cuenta un tercer color, el ámbar para peatones, dos segundos de verde y el resto de ámbar, sean los que sean.
Por fin llegamos al albergue donde podríamos descansar y dormir a salvo de las amenazas exteriores... o eso creíamos...

*Tema desarrollado en informes venideros.
**Pronto pondremos fotos de dicho edificio con un breve análisis de este.
***Más temas a tratar en futuros informes.